Este curso me abrió los ojos ante la realidad del aborto y la responsabilidad que tenemos como creyentes de defender la vida. Génesis 1:26-27 me recordó que cada persona es creada a imagen de Dios. Hoy me siento motivado a capacitarme más, comenzar en mi propia congregación y familia, y trabajar junto a otros líderes para formar a muchos más en la defensa de la vida.